Radio Puntual FM Riobamba

La Inteligencia Artificial (IA): motor de transformación digital inclusiva de niñas y adolescentes en Ecuador

En el marco del Día Internacional de las Niñas en las TIC, que se conmemora cada cuarto jueves de abril, Ecuador atraviesa un punto de inflexión histórico. La reciente expedición de la Estrategia para el Fomento del Desarrollo y Uso Ético y Responsable de la Inteligencia Artificial (EFIA‑EC 2025‑2029) no es únicamente un instrumento técnico de planificación, es una auténtica hoja de ruta hacia la equidad digital.

En un país donde la brecha digital todavía afecta al 51,9 % de las zonas rurales, la IA se perfila como una herramienta decisiva para que niñas y adolescentes dejen de ser usuarias pasivas de la tecnología y se conviertan en creadoras de futuro.

Esta conmemoración, impulsada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), busca cerrar la brecha de género en el sector tecnológico. En un mundo donde la digitalización sostiene la economía global, esta fecha es mucho más que una celebración simbólica, es un llamado urgente a derribar estereotipos y a fomentar vocaciones en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). El acceso equitativo a la tecnología no es solo una cuestión de justicia social, sino un imperativo estratégico para el desarrollo sostenible.

La importancia del rol activo de mujeres y niñas en las TIC

La participación  de niñas, adolescentes y mujeres en el sector tecnológico es esencial para garantizar un futuro digital verdaderamente inclusivo. Cuando las mujeres no forman parte del diseño de algoritmos, software o hardware, existe el riesgo de reproducir sesgos de género en herramientas críticas como la Inteligencia Artificial.

Su presencia permite avanzar hacia sistemas más justos y representativos. La Estrategia Nacional de IA  reconoce que esta tecnología puede optimizar el desempeño profesional y mejorar la calidad de vida; sin embargo, para que esa promesa se cumpla, la transformación digital debe ser inclusiva desde su origen. En este contexto, la Iniciativa 5 plantea objetivos concretos,  que al menos el 20 % de los equipos de desarrollo cuenten con una representación significativa de mujeres y que estas ocupen el 25 % de los espacios en Comités de Ética.

No se trata de cumplir cuotas, sino de asumir una responsabilidad proactiva. Por ello, la estrategia prioriza el desarrollo de talento humano con enfoque de género y diversidad, y promueve que niñas y adolescentes aprendan sobre diseño algorítmico para evitar que la IA herede y amplifique patrones de discriminación existentes.

La Iniciativa 8 plantea integrar contenidos de Inteligencia Artificial en el Sistema Educativo Nacional, con la meta de que 10 000 personas completen procesos de formación especializada. Esta capacitación es clave para prevenir riesgos como la desinformación automatizada o las vulneraciones a la privacidad, y para empoderar a las niñas en el ejercicio de su derecho a la autodeterminación informativa frente a sistemas automatizados.

Un compromiso hacia el 2029

La visión de Ecuador hacia 2029 es consolidarse como un referente regional en el uso ético de la tecnología. Para lograrlo, debemos utilizar la EFIA-EC 2025-2029 como hoja de ruta hacia una transformación digital inclusiva para niñas y adolescentes en Ecuador. En este sentido, resulta indispensable abordar los tres frentes prioritarios de la estrategia bajo este enfoque de inclusión:

  • Fomentar la inversión, para que el presupuesto proyectado en infraestructura digital de modo que ninguna niña o adolescente quede excluida por falta de conectividad.
  • Impulsar programas de mentoría, utilizando plataformas centralizadas que conecten a jóvenes talentos con expertas en ciencia de datos, Ciberseguridad e Inteligencia Artificial.
  • Garantizar la ética, mediante protocolos de supervisión humana que identifiquen y corrijan sesgos, asegurando una IA al servicio de la dignidad humana.

Invertir en las niñas dentro del ecosistema de la Inteligencia Artificial es apostar por una economía del conocimiento más justa y competitiva. Hoy, más que nunca, el talento tiene género y el futuro del Ecuador también se escribe con código desarrollado por manos femeninas, bajo principios de ética y legalidad que protejan a toda la sociedad.