La gratitud es una de las virtudes que engrandece al ser humano y si a ella se suman el reconocimiento a la rectitud, honradez y profesionalismo, que han caracterizado la vida de una persona, brota la satisfacción de rescatar los valores morales y éticos de la hecatombe de inseguridad y corrupción que nos asfixia.
El Directorio del Club Liga Deportiva Universitaria, abrió espacio en sus múltiples y copadas agendas de trabajo, para rendir un muy justo homenaje al entrenador que, contratado por el más destacado gestor de la grandiosidad de Liga Deportiva Universitaria, el inolvidable señor Rodrigo Paz Delgado, enriqueció la historia futbolística del Ecuador, al llevar, por primera y única vez, a un equipo ecuatoriano a conquistar el título de Campeón de la Copa Libertadores de América, el 2 de julio del 2008.
Ese entrenador, EDGARDO “PATÓN” BAUZA, nació el 26 de enero de 1958 en Barrio Centro, uno de los barrios del pueblito Baigorria, cercano a la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fé, Argentina.
El arquitecto Fernando Carrión, recoge en el magnífico libro dedicado a Edgardo Bauza, varias vivencias de ese personaje, entre ellas “no me recuerdo a mí mismo sin pelota. Desde los cuatro años empecé a jugar fútbol. En mi infancia mi viejo trabajaba en una fábrica de pelotas”
El fútbol callejero, de ese niño, fue en ascenso y llegó a torneos barriales, hasta que a los 12 años ingresó a la sexta categoría de un club organizado.
La vida de futbolista del Patón, alto de estatura, cultor de una vida ordenada y líder indiscutible, le permitió ser el capitán de varios de los equipos en que jugó. Fue un defensa central potente, que se convirtió en uno de los defensores más goleadores de la historia de la liga argentina y en el tercer goleador del mundo, en ese puesto. Debutó y brilló en Rosario Central (el equipo de sus amores), ganó el campeonato nacional en 1980 y fue goleador de su conjunto, jugó en México, en el Veracruz y en Colombia, en el Atlético Junior y en el Independiente. Sumó más de 565 partidos y 121 goles en total.
Inició la carrera de entrenador en su Rosario Central, pasó por Vélez y Colón. Continuó en el Perú en el Sporting Cristal, con el que ganó el torneo clausura 2004. En el 2006 llegó a LIGA, tuvo un inicio difícil, la hinchada pedía su salida y para evitar peligrosos efectos de la agresividad masiva, salió del estadio en un coche policial, protegido por la fuerza pública. Rodrigo Paz lo respaldó irrestrictamente; Bauza fue armando, poco a poco, un equipo con futbolistas de gran calidad, en todas las líneas. La integración profesional, mental y volitiva del entrenador con los jugadores y los dirigentes amalgamó el poderoso equipo de LIGA que alcanzó logros en una extraordinaria sucesión: Campeón Ecuatoriano 2007 y 2010; la primera Copa Libertadores de un equipo ecuatoriano, en el 2008, en una gesta heroica que llenó de felicidad al país y que arrancó lágrimas de alegría a los aficionados que atestiguaron el inolvidable momento que dio rienda suelta a escenas tan emotivas como la que exteriorizó El Patón, al ocultar su rostro y sus lágrimas triunfales, sentado y agachado, con las palmas de sus manos unidas. Tan trascendente fue esta proeza que, con justicia, Edgardo Bauza fue designado el mejor entrenador del continente sudamericano del 2008 y LIGA, invitada a participar en dos torneos mundiales de fútbol: el Mundial de Clubes, con el Manchester United, en el 2008 y con el F.C. Tokio, en la Suruga Bank en el 2010. Perdió 1-0 con el Manchester; empató 2-2 en Tokio y perdió en penales. Fueron actuaciones muy dignas. En el 2010, la LIGA de Bauza, alcanzó la Recopa Sudamericana.
Edgardo Bauza regresó a Argentina a dirigir a San Lorenzo y también lo llevó a obtener su primera Copa Libertadores.
Estos extraordinarios logros han motivado a la actual directiva de Liga Deportiva Universitaria, presidida por el doctor Isaac Álvarez, a destacar y homenajear a este entrenador correcto y eficiente al que, sorpresiva e injustamente, le atacó una enfermedad que le mantiene en la total indiferencia con el medio que lo rodea. Felizmente, su éxito ha dejado una huella imperecedera en el club universitario y en el deporte ecuatoriano. Tres actos muy emotivos han sido la expresión de la gratitud y del cariño institucional y colectivo: 1.- en la Noche Blanca, en enero del 2025, Edgardo, fue ovacionado por 42000 hinchas de LIGA, 2.-En junio del 2025, volvió al estadio Rodrigo Paz para, en un acto íntimo, reencontrarse con la Copa Libertadores y 3.- el 9 de junio del 2025, LIGA bautizó su Centro de Alto Rendimiento con el nombre de Edgardo Bauza, junto a un museo que luce testimonios de su trayectoria como jugador y entrenador.
Enorme mérito el del señor Rodrigo Paz que contrató y respaldó a este gestor de gloria de LIGA y admirable gestión del Directorio y del presidente, Dr. Isaac Álvarez, que suman a su difícil, compleja y exitosa labor institucional, el rescate y el reconocimiento a los valores morales y éticos de la gente que los cultiva.