Radio Puntual FM Riobamba

Cartas a Quito / 10 de julio de 2025

En Orellana, los abogados hacen de mensajeros: Fiscalía y Función Judicial sin personal para oficios.

En la provincia petrolera de Orellana, la administración de justicia enfrenta una grave falencia logística que afecta directamente al ejercicio profesional de los abogados y, por ende, al derecho de los ciudadanos a una justicia oportuna y eficiente. La Fiscalía y la Función Judicial no cuentan con personal de mensajería, lo que obliga a los propios abogados patrocinadores a entregar personalmente los oficios solicitados en sus causas. Esta situación, más allá de ser irregular, atenta contra el principio de celeridad procesal y representa una carga innecesaria para los profesionales del derecho, quienes, además de su labor jurídica, deben cumplir funciones que corresponden a la estructura operativa del sistema judicial. No se trata de una anécdota aislada. A diario, abogados en Orellana deben trasladarse con oficios dirigidos a entidades públicas y privadas, como la Policía Nacional, hospitales, registros civiles, juntas cantonales, centros educativos y más, exponiéndose incluso a retrasos o negativas en los procedimientos si no cumplen con este trámite informal. La pregunta es inevitable: ¿Dónde están los recursos destinados al funcionamiento básico del sistema judicial? Si no hay mensajeros, ¿cómo se garantiza el principio de acceso efectivo a la justicia, especialmente para quienes no cuentan con un abogado particular o viven en sectores alejados? Los abogados de la provincia alzan la voz y exigen que se nombre el personal mínimo necesario para garantizar el trámite regular de las comunicaciones judiciales. Es inaudito que, en pleno siglo XXI, los operadores de justicia dependan de la buena voluntad de los litigantes para cumplir funciones institucionales. La administración de justicia no puede seguir funcionando a medias. No es posible hablar de eficiencia cuando las causas se retrasan por la falta de algo tan elemental como un mensajero. Corresponde al Consejo de la Judicatura y a la Fiscalía General del Estado, tomar cartas en el asunto y dotar al sistema judicial de Orellana de los recursos humanos y logísticos que requiere. Porque sin estructura, no hay justicia. ¡Y el tiempo sigue su..!

Elio Roberto Ortega Icaza