Monseñor Néstor Rafael Herrera Heredia, Obispo emérito de Machala
Acaba de sufrir un quebranto de su salud, a sus noventa y un años. Pero gracias a Dios ya salió de cuidados intensivos y solo se espera, que con la bendición de nuestro Señor Jesucristo y la intervención de la Madre Santísima se recupere y nos siga acompañando por mucho tiempo más.
Hijo Ilustre de Pujilí, Obispo Emérito de Machala, ante la inesperada noticia de su delicado estado de salud, me permito solicitar que en todo hogar, especialmente de su solar nativo y de los pueblos y ciudades, de la Provincia de El Oro, oren porque se recupere. Le respeto su modestia y sencillez en no resaltar la obra espiritual y material que realizó en su vida pastoral en la Provincia de El Oro.
Solo un saludo y una merecida muestra de aprecio, consideración y de cariño. Con su inquebrantable labor, se ganó el aprecio de toda la ciudadanía de la Provincia de El Oro y ha sido catalogado por ser único en lo valioso de su entrega y amor por esta Provincia en obras que hoy son la imagen del pensamiento y del actuar de tan ilustre Pastor de la Iglesia Católica.
Todo cuanto se pueda decir de Monseñor Néstor Herrera es poco; su sapiencia para litigar conflictos, para impulsar obras y una lucidez para dar su opinión y criterio, así como su conocimiento de la realidad en la que se desenvolvía.
Logró abrir muchas puertas para con eso poder servir a los que todos los días les solicitaban para medicina, órdenes de exámenes de laboratorio y por último hasta un apoyo económico para que pueda ser intervenido quirúrgicamente por la falta de recursos para cubrir el costo de una atención e intervención médica.
Al amigo verdadero, nunca se lo despide. Porque siempre vive en el corazón. Fuerza Monseñor Néstor estamos junto a usted acompañándolo en este momento de dolor.
Lionel Efraín Romero Reyes