Radio Puntual FM Riobamba

Cartas a Quito / 19 de octubre de 2026

La inseguridad no puede convertirse en costumbre

La violencia y la inseguridad se han convertido en una de las mayores preocupaciones de los ecuatorianos. Los robos, asaltos, extorsiones y hechos violentos afectan la vida cotidiana y generan un temor que limita la libertad de salir a la calle, trabajar o emprender. No podemos acostumbrarnos a vivir con miedo ni aceptar que la inseguridad sea parte de nuestra normalidad.

La delincuencia no solo afecta la economía de las familias y los negocios; también deteriora la confianza entre ciudadanos y debilita la convivencia. Cada asalto deja una sensación de vulnerabilidad y una pregunta que se repite: ¿quién nos protege? La ciudadanía necesita recuperar la tranquilidad y tener la certeza de que denunciar un delito servirá para que las autoridades actúen.

Frente a esta realidad, el Estado tiene la obligación de fortalecer la seguridad, mejorar la capacidad de investigación, combatir la impunidad y garantizar que la justicia funcione. No basta con anunciar operativos o presentar cifras; se necesitan resultados concretos y sostenidos. También es fundamental invertir en educación, empleo y oportunidades para los jóvenes, como parte de una estrategia que enfrente las causas de la violencia.

Ecuador necesita recuperar sus espacios públicos, sus calles y, sobre todo, la confianza en sus instituciones. La seguridad no es un privilegio ni una responsabilidad exclusiva de la Policía: es un derecho ciudadano y una condición indispensable para vivir en paz. No podemos resignarnos a que el miedo gobierne nuestras vidas; necesitamos respuestas firmes, coordinadas y urgentes.

Mateo Enríquez