Radio Puntual FM Riobamba

La política contra el arte

El 6 de septiembre se elegirá el nuevo parlamento de Sajonia-Anhalt, uno de los 16 estados federados de Alemania. Todo indica que será la primera ganancia de Alternativa para Alemania (AfD) a nivel regional, pues cuenta con un 43% de la intención de voto.

La ganancia de ese partido resulta especialmente simbólica porque en Dessau, ciudad de esa región, se desarrolló el movimiento artístico Bauhaus (aunque nació en Turingia) y también fue uno de los primeros bastiones del Partido Nazi, que ganó las elecciones locales en 1931 y clausuró la escuela artística al año siguiente.

Ahora la ultraderechista AfD pide una ‘revisión crítica’ de la Bauhaus y prevé recortar sus fondos, con argumentos similares a los nazis del siglo XX: que está ‘desconectado de la identidad alemana’ y que sus miembros son comunistas.

El fondo del rechazo a la Bauhaus, es que Walter Gropius la creó como una escuela que conjugaba arquitectura, diseño, arte y artesanía para que sirvieran de forma útil y práctica a la sociedad destruida por la I Guerra Mundial, dejando de lado los valores elitistas.

Su propuesta convirtió a este movimiento artístico en el más influyente del siglo XX, dado que propuso crear objetos funcionales y económicos, consideró que la función de las cosas determina su valor estético y puso a trabajar en el mismo taller a arquitectos, artesanos y pintores, sin jerarquías profesionales o artísticas.

Así, y sin proponérselo, Gropius y los demás arquitectos de la escuela (que tenían diferentes tendencias políticas) terminaron convirtidos en los enemigos del nacionalismo alemán, que proclamaba exactamente lo contrario: la grandeza germana respecto al resto de culturas que debía distinguirse por la momumentalidad de sus construcciones.

Más allá de las coincidencias en el discurso que podría llevar a creer que ‘la historia se repite’ salen a la luz dos paradojas que a corto plazo pueden pasar desapercibidas pero que resultan de lo más interesantes vistas a la distancia.

La primera, y más obvia, es que fue la persecusión de los nazis lo que volvió a la Bauhaus, el movimiento artístico alemán por excelencia, en una corriente que traspasó las fronteras cuando sus arquitectos fueron obligados al exilio.

La segunda, y más dulce, es que el ‘Reich de los mil años’ duró apenas un cuarto de siglo, mientras que la Bauhaus ha sobrepasado ya el siglo de vida y está vigente. Por lo menos en este caso Eros ganó a Tánatos.