Las inundaciones en Nepal y Tíbet dejan más de 390 muertos y alrededor de 1 400 desaparecidos hasta este jueves 27 de agosto de 2026, después de que el colapso de un glaciar desencadenara una violenta corriente de agua, hielo, lodo y rocas en el Himalaya, cerca de la frontera entre Nepal y China. Los equipos de rescate mantienen la búsqueda mientras las autoridades advierten sobre el riesgo de nuevas crecidas.
El balance más reciente sitúa en 389 los muertos en Nepal, mientras al menos 910 personas permanecen desaparecidas o sin contacto en ese país. En la región autónoma china del Tíbet se reportaron otros tres fallecidos y 558 desaparecidos. Las cifras continúan en actualización y no existe certeza de que los registros de ambos países hayan sido cotejados para descartar posibles duplicaciones.
Nepal y Tíbet superan los 390 muertos y 1 400 desaparecidos por inundaciones
La emergencia comenzó el miércoles 26 de agosto y golpeó especialmente los distritos nepalíes de Rasuwa y Nuwakot, además de sectores del Tíbet. La fuerza del agua destruyó viviendas, carreteras y puentes y dejó comunidades aisladas, lo que dificulta el ingreso de los equipos de búsqueda.
El número de víctimas aumentó durante este jueves conforme los rescatistas lograron acceder a nuevos sectores. CNN había informado durante la jornada de más de 1 300 desaparecidos, incluidos al menos 700 extranjeros, entre Nepal y China. Actualizaciones posteriores elevaron el balance conjunto a alrededor de 1 400 personas desaparecidas.
Entre quienes permanecen sin contacto se encuentran cientos de ciudadanos extranjeros. La Autoridad Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal contabilizó 517 extranjeros entre los desaparecidos, además de 127 nepalíes residentes en el exterior que visitaban el país y 85 integrantes de cuerpos de seguridad y aduanas.
Entre los extranjeros reportados constan ciudadanos de India, Estados Unidos, Ucrania, Australia, Reino Unido y España, entre otras nacionalidades. La región afectada es utilizada por viajeros y peregrinos que se desplazan hacia zonas del Himalaya y el monte Kailash, en el Tíbet.
El colapso de un glaciar originó el desastre
Las primeras informaciones asociaron el fenómeno con un posible terremoto. Sin embargo, análisis posteriores del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) determinaron que la señal sísmica detectada correspondió al colapso de una masa glaciar y al posterior flujo de escombros.
El desprendimiento ocurrió a gran altitud en el Himalaya. Una enorme masa de hielo y roca cayó hacia el valle y alcanzó el sistema fluvial, donde desplazó agua y sedimentos y generó una corriente que avanzó por los cauces de los ríos de la región.
La combinación de agua, hielo, rocas y lodo arrasó infraestructura y poblaciones ubicadas aguas abajo. Imágenes difundidas desde la zona muestran puentes destruidos, edificios cubiertos por sedimentos y vehículos arrastrados por la corriente.
Cientos de extranjeros siguen desaparecidos en Nepal
La presencia de cientos de extranjeros desaparecidos convirtió la emergencia en un operativo internacional. Nepal es uno de los principales destinos de montañismo y turismo de altura del mundo y las áreas afectadas sirven también como rutas de acceso para peregrinaciones religiosas.
Las autoridades nepalíes han evacuado por vía aérea a cientos de personas. Los helicópteros de rescate son esenciales para acceder a localidades incomunicadas debido a los daños en carreteras y puentes.
Las operaciones se desarrollan además bajo condiciones meteorológicas adversas. Las lluvias previstas para la región podrían generar nuevos deslizamientos, aludes de lodo y crecidas repentinas.
Una nueva crecida mantiene en alerta a Nepal
Los escombros desplazados por el desastre formaron acumulaciones que bloquean parcialmente algunos cauces y generan represas naturales. Las autoridades temen que una eventual ruptura libere grandes cantidades de agua hacia las poblaciones ubicadas río abajo.
Equipos de Nepal y China mantienen operaciones de búsqueda en ambos lados de la frontera. La falta de comunicaciones y el aislamiento de algunas localidades también dificultan establecer un balance definitivo de víctimas.
Las autoridades mantienen las cifras como provisionales mientras los equipos de emergencia avanzan hacia las zonas afectadas y continúan cotejando las listas de muertos, desaparecidos, rescatados y ciudadanos extranjeros que se encontraban en el Himalaya cuando ocurrió el desastre.