Parece que, más por conveniencia (temporal y circunstancial) que por convicción, el correísmo se ha dado a la apresurada tarea de plantear una enmienda al art. 303 de la Constitución, a fin de que conste oficialmente, con la categoría de constitucional, que la moneda oficial es el dólar. Este afán parece obedecer a una estrategia, a fin de transmitir la idea en la opinión pública que dicha tienda apoyará al dólar, y de esta manera desvirtuar o por lo menos amortiguar las dudas y temores que, evidente y comprensiblemente existen en la ciudadanía, en el sentido de que, de ganar Luisa al dólar lo reemplazaría.
a.- La mujer del César debe serlo y no solo parecerlo: Llama la atención y despierta sospecha, esta repentina defensa del dólar, cuando en verdad, Correa así como importantes representantes correistas piensan justamente lo contrario: a.1.- Correa se ha pronunciado, varias veces públicamente, indicando no solamente que la dolarización fue un error, sino incluso que si él hubiera sido presidente en ese momento histórico, no hubiese tomado jamás ese camino. Es más, durante su último mandato, sintiéndose ahogado económicamente, impulsó la moneda electrónica, que no era otra cosa que el establecimiento de un bimonetarismo en el país, medida que por cierto y en buena hora no prosperó. a.2.- Arauz, ex candidato a la presidencia y a la vicepresidencia, planteó en su oportunidad el establecimiento de los “ecua dólares”. a.3.- Y, como si fuera poco, su actual candidato a la vicepresidencia, el Ec. Borja, no solamente ha manifestado su desacuerdo con la dolarización, sino que realizó en su momento un ensayo con tinte académico titulado “Una vía ordenada para salir de la dolarización y no morir en el intento”; es decir, ha planteado formalmente un mecanismo a efectos de desdolarizar “exitosamente”.
b.- ¿Por qué al correísmo le incomoda tanto el dólar? Parecería ser que, la respuesta está en la trillada “soberanía” y en el término “camisa de fuerza”. b.1.- Tengamos presente que, para Correa – gerente propietario de RC5 – el Imperio nunca fue de su agrado y, tener que soportar que la moneda estadounidense sea la que gobierne el bolsillo y confianza de los ecuatorianos, debe ser una gran ofensa en su ego, orgullo soberano y pensamiento socialista. Imagínese amable lector, ¿cómo se sentirá ahora y cómo habrá aumentado el repudio al sistema norteamericano, una vez que, hace poco, USA declaró a Correa y a Glas como no elegibles para entrar a su país…?
b.2.- De esta manera, en la perspectiva del correísmo, el dólar no solamente se estrella estrepitosamente con el concepto de soberanía y con la limitación de realizar política monetaria, sino que además implica una camisa de fuerza a las ya conocidas prácticas paternalistas inmediatistas socialistas del siglo XXI (ofrecimiento + gasto desmesurado).
b.3.- La imposibilidad de emisión de moneda propia, es justamente el pilar fundamental de la gran popularidad y aceptación que tiene el dólar en la gente, ya que ha permitido evitar devaluación y tener controlada la inflación, por consiguiente ha generado estabilidad, credibilidad y que los sueldos y salarios mantengan su capacidad adquisitiva, lo cual no es poca cosa.
c.- ¿Podemos sentirnos tranquilos con la enmienda constitucional? No podemos ni debemos sentirnos seguros: c.1.- Para que dicha enmienda tenga sentido y pueda ser creíble, debería ampliarse en el sentido de que: c.1.1.- La única moneda en el Ecuador será el Dólar. c.1.2.- Queda prohibida la implementación de cualquier otra modalidad de moneda (virtual, electrónica, material, salvo la fraccionaria) y por ende la emisión monetaria. c.1.3.- Los gobiernos de turno quedan limitados de tomar recursos de la reserva internacional y de los fondos ajenos depositados en el Banco Central. Evidentemente, todo lo cual demandará disciplina y razonable austeridad, algo que no ha sido propio del correísmo.
c.2.- Siendo así, dicha pretendida enmienda constitucional, como está planteada por el correísmo, no es más que un saludo a la bandera, una aspirina para los ciudadanos frente al tumor cancerígeno que implicaría el riesgo de una desdolarización de ganar RC5.
c.3.- En realidad, para que las intenciones correistas sean confiables, deben primero tener credibilidad y consistencia, lo cual evidentemente carecen.