Radio Puntual FM Riobamba

Cartas a Quito / 30 de octubre de 2026

Nunca más proyectar frente a la niñez una muerte como la del sacerdote P. Sánchez

“Por eso no veo noticias” decía una joven de 17 años, tras ver la impresión de uno de sus familiares que vio en el noticiero la lamentable muerte instantánea del sacerdote P. Sanchez, tras venírsele encima una cruz.

Los medios televisivos podrían hacer el esfuerzo de informar, sin proyectar tan crudas como prohibitivas escenas en noticieros que vanamente anuncian su carácter informativo apto para todo público, lo que incrementa, por proyectarse una y otra vez, el dolor de sus familiares.

Para empatizar con quienes están al frente de la pantalla, por respeto a la lábil niñez, juventud o ancianidad, debería normarse, en noticias de accidentes como éste; en lanzamiento de bombas en guerras y agresiones cuya proyección no sea apta para todo público, que se indique a las personas adultas que hubieren decidido informarse más a detalle, que lo hagan a través de redes sociales o plataformas con restricciones para menores de edad, para conocer los detalles de una desgracia como esa, sin que el resto de indefensos asistentes tenga que sufrir, más tarde, horrorizados por lo que acaban de ver sin filtro alguno.

Esta falta de criterio y de empatía atenta contra derechos fundamentales consagrados en nuestra Constitución. Basta de propiciar más violencia. Se sabe (E. de la Parra) que una persona entra, a los 20 minutos de estar frente a una televisión, en estado “hipnótico”, lo que conlleva a que estas impactantes noticias como ésta, o aquellas de muerte o destrucción, normalice en las mentes de los millones de televidentes el temor interno, y que su actuar inconsciente, en algún momento responda a lo que su mente consumió, sin proponérselo, por tan irresponsable actuar de los noticieros. La Corte Constitucional debe pronunciarse.

Diego Fabián Valdivieso Anda