Radio Puntual FM Riobamba

No hay aranceles en la luna

América ha perdido su sentido de la historia, en la misma medida que China está recuperando el suyo. Hubo un tiempo en que los presidentes americanos tenían muy claro para quién gobernaban. Una vez que llegaban al poder, hacían pocas concesiones al electorado que los había aupado al Capitolio, aparte de las necesarias. Gobernaban para la Historia.

Eran muy conscientes del simbolismo de las cosas y los actos. Por supuesto, esta afirmación va más allá del facilismo de renombrar un complejo cultural o un golfo geográfico. El branding y el abuso de poder caen en otra categoría.

La semana que cambió el mundo

El controvertido Nixon fue muchas cosas, y no todas buenas, pero si de algo se podía jactar es de tener astucia histórica. Al visitar China en 1972, en lo que él mismo llamó, con toda grandilocuencia, la semana que cambió el mundo, dejó deslizar que los astronautas americanos habían dicho que La Gran Muralla era el único monumento humano, que podía verse desde el espacio, algo que nunca habían dicho.

Los chinos se dejaron querer, y dieron al comentario por bueno, dándole cuanta difusión fue posible, interesados como estaban, al igual que Nixon, en que la relación sino-americana apareciera lo más robusta posible, con tal de minar la fortaleza soviética, con quien ambos mantenían diferencias.

China en el espacio

En 2003, el primer astronauta chino, lanzado al espacio, Yang Liwei, rompió el mito, diciendo que la vista desde allá arriba era extraordinaria, pero que no pudo ver la muralla. En ese tiempo, China era otra, y se permitían comentarios como ese.

Hoy en día todo apunta a que Yang Liwei además de haberse enorgullecido de ser el primer chino en pisar la luna, habría reconfirmado que lo único que vió desde la luna fue La Gran Muralla. O por lo menos habría omitido hacer comentarios al respecto. La consigna es que historia humana ha de estar jalonada de grandes gestas y monumentos nacionales de carácter universal.

La pelea de gallos

La batalla que libran Estados Unidos y China es una batalla en todos los frentes. Así que, en la luna, donde en principio no hay aranceles, la lucha es sin cuartel. No obstante, el jefe de la agencia espacial estadounidense, Jared Isaacman, ha admitido algo impensable en otros tiempos, que China puede ser la primera en volver a mandar humanos a la luna.

Es por ello por lo que los americanos están acelerando sus proyectos Artemis III y Artemis IV. Pero ya se sabe que cuando uno acelera, el otro también lo hace. A ver qué gallo pica primero.

Los cielos y los mares          

Por lo pronto, China ha sido el primer país en obtener muestras de la cara oculta de la luna. Además, ha fortalecido viejas alianzas, y prepara con Rusia su propia base lunar, alimentada por reactores nucleares.

Sabíamos que antaño los imperios se ganaban en los mares, y que por eso China se ha hecho con 115 puertos en el mundo, por el que pasa el 95 por del comercio que el dragón efectúa con cada uno de los más de 120 países, de los que es el principal socio comercial.

Conquistados los mares, los que cuentan son los legendarios e históricos cielos.

José Félix Valdivieso, Director de IE China Observatory, autor del libro China para los nuevos bárbaros (Nola editores, junio 2024)