Los quiteños ya no encuentran fácilmente albacora, corvina, picudo y dorado como antes, debido al fenómeno de El Niño y la inseguridad en el mar; por esa escasez, el precio del pescado -en general- se incrementó, según los comerciantes de mariscos del Mercado América, ubicado en el centro-norte de Quito.
El precio más alto del pescado en Quito se refleja en la corvina; El Niño es una de las causas
Bryan Moreira es un comerciante de pescado de casi toda la vida. Tiene 38 años y acompañaba a sus padres en la venta de mariscos desde que tenía cuatro años.
Él es dueño de uno de los locales del área de mariscos del Mercado América. Mientras espera compradores, cuenta que no hay corvina y hay poco picudo y dorado. En lo mismo coincide Rafael Atiencia, otro comerciante de ese centro de abastos, quien lleva 30 años en ese oficio. Atiencia señala que también existe escasez de albacora, el pescado que se usa para la elaboración del tradicional encebollado.
José Moreira, un comerciante de 65 años y vocal de la asociación de vendedores de ese mercado, comenta que sí se ha reducido la cantidad de pescado que llega a Quito y ha aumentado el precio, aunque no mucho. Sin embargo, sostiene que el precio de pescados específicos, como el picudo, albacora y dorado, subió bastante no solamente en Quito, sino en todo Ecuador.
De los cuatro pescados, la corvina es la más cara. Tanto Bryan Moreira como Atiencia cuentan que el precio de la libra de la corvina está entre los 9 y 10 dólares en Quito, por los efecto de El Niño. Antes, costaba 6 dólares. Por eso, casi no hay y tampoco hay compradores.
Ambos coinciden en que el fenómeno de El Niño, la inseguridad y el incremento del precio de la gasolina y el diésel afectan a los pescadores artesanales de la Costa, quienes recolectan este tipo de pesca a ocho millas del perfil costero ecuatoriano.
Por el calentamiento, los pescadores deben ir a zonas más profundas en busca de peces e invierten más, señala Atiencia. Por eso, han subido de precios. “Entonces, nos ha tocado, sin pensar, incrementar a nosotros también”.
El aumento del precio de la corvina y los demás pescados en Quito, por El Niño, se comenzó a sentir unos dos o tres meses atrás, indica Bryan Moreira. Desde entonces, se ha ido reduciendo la cantidad de pescado que llega para las ferias de los jueves y sábados que se realizan en el Mercado América.
Así está el precio del pescado en Quito por causa de El Niño
Al Mercado América llega la mayor carga de pescado y otros mariscos que luego se distribuyen a los otros centros de abastos de Quito, aunque también se vende a hoteles, restaurantes y locales de comida. Igualmente, se comercializa al por menor a los consumidores que llegan por unas libras, comentan los comerciantes.
Bryan Moreira dice que en general todos los pescados han escaseado y han aumentado de precio. Por ejemplo, menciona al robalo, la sierra, el pargo y el camotillo. La libra de estos pescados, con excepción del útlimo, cuesta 1 dólar más.
Sin bromear, expresa que ahora en Quito “el que come pescado es porque tiene plata”, refiriéndose a que el precio de la corvina es más alto desde que El Niño empezó su desarrolló en el océano Pacífico.
El dorado, el picudo y el camotillo también tienen precios altos. Él y Atiencia explican que una libra de picudo pasó de 4 hasta 8 dólares. El camotillo subió de 3,50 a 5 dólares, mientras que el dorado se encuentra en 5,50 dólares, luego de haber estado entre 3 y 3,50.
Tras la escasez y carestía, las compras de Moreira y Atiencia se redujeron. El primero se abastecía con 1 000 libras semanales, pero ahora solo llega a las 300. En cambio, Atiencia redujo su compra habitual de 5 a 3 quintales por semana. Por ejemplo, antes adquiría tres picudos -un pescado de gran tamaño- y actualmente solo le alcanza para invertir en uno.
Los consumidores igualmente disminuyeron sus compras. Atiencia comenta que tenía clientes que le compraban 30 libras, pero en el momento le llevan apenas 10; en cambio, las familias ya no compran cinco libras, sino dos o tres.
La pesca de Esmeraldas y Manabí llega a Quito
La pesca que llega a este mercado proviene de Esmeraldas, según Atiencia, pero también de El Matal (Jama) y Puerto López, en Manabí; y Tonchigüe, en Esmeraldas, en el caso de la corvina, cuenta Moreira. El robalo sale de San Lorenzo, en el norte de Esmeraldas.
En el Mercado América, la mayoría de los locales permanece vacío, ya que muchos están en Esmeraldas o Manabí en la compra de la mercancía para la venta masiva de los jueves y sábados. Otros esperan que les envíen los cargamentos.
Los pocos que atienden en sus locales, como el martes 16 de septiembre de 2026, ofrecen la pesca que les quedó de la última feria. Se observan muy pocos clientes en este espacio, donde solo huele a mar.
José Moreira, quien vende mariscos en un negocio familiar dirigido por su esposa, cuenta que en el América trabajan alrededor de 40 comerciantes en el área de mariscos.
Bryan Moreira y Atiencia enfatizan que los pescadores gastan más en combustible para ir de pesca y por eso el precio subió. Se suma la escasez no solo por El Niño, sino por los asaltos a los pescadores, quienes dejan de salir en sus pangas por temor a ser víctimas de los atracos en el mar.
El calentamiento del mar por El Niño incide en la escasez de corvina y otros pescados en Quito y Ecuador
En el informe 8 del Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (Erfen), que se publicó el 7 de septiembre de 2026, se explica que los peces pelágicos pequeños y la merluza mostraron una menor disponibilidad para la pesca. Eso se debe a los cambios en su distribución (es decir, buscan aguas frías) y comportamiento frente a las condiciones cálidas del mar.
En contraste, el camarón pomada se incrementó y aumentaron los desembarques. Adicionalmente, se evidenció una actividad reproductiva de especies de importancia pesquera, como el chuhueco, debido a las condiciones favorables que ofrece un mar cálido.
En este documento se informa que las condiciones cálidas asociadas con El Niño se mantienen claramente establecidas en las regiones Niño 1+2 y Niño 3.4. Durante la última semana, la anomalía de la temperatura superficial del mar se mantuvo en alrededor de 4,1 grados adicionales en el área El Niño 1+2 y 2,5 más en El Niño 3.4. Esos valores confirman un calentamiento significativamente superior a lo normal.
En ese contexto, el Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (Ciifen) publicó en sus redes sociales que la temperatura del mar se mantuvo cálida durante la semana del 30 de agosto al 5 de septiembre. En ese periodo se observó una intensificación de las anomalías cálidas de Temperatura Superficial del Mar en el Pacífico Oriental, con 6 grados más frente a Ecuador y Perú.
Las perspectivas de la pesca y El Niño para Ecuador
Los peces pelágicos pequeños, especialmente la macarela, podrían reducir su disponibilidad para la captura al desplazarse hacia zonas más profundas o alejadas en busca de condiciones frías, es decir, favorables. Ese mismo comportamiento se describe para la merluza, mientras persista el calentamiento.
El camarón pomada puede seguir siendo abundante, pero el Erfen señala que esta tendencia podría modificarse si el calentamiento alcanza valores extremos.
Mientras tanto, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y los principales centros internacionales prevén que El Niño continúe fortaleciéndose durante los próximos meses.
Existe la posibilidad de que alcance una intensidad muy fuerte hacia finales de 2026. La OMM estima una probabilidad cercana al 100 % de que el evento persista hasta febrero de 2027, con alto grado de confianza debido a la consistencia entre las señales oceánicas, atmosféricas y los diferentes sistemas de predicción.
En la región Niño 1+2, próxima a Ecuador y Perú, se prevé que las condiciones cálidas continúen siendo muy intensas durante los próximos meses. En el mar ecuatoriano se prevé que persistan las condiciones cálidas.
El Erfen también analiza que a medida que avance el último trimestre de 2026 y se produzca la transición hacia la época lluviosa en las regiones Litoral e Insular será determinante evaluar si se consolida una respuesta atmosférica persistente sobre Ecuador para tener a El Niño en pleno.
Así está el fenómeno de El Niño en Ecuador
Preguntas frecuentes sobre el precio del pescado en Quito y Ecuador por El Niño
Entre 9 y 10 dólares la libra, según los comerciantes del Mercado América. Antes costaba 6 dólares.
La corvina es el pescado más caro entre los que escasean en Quito. Bryan Moreira, dueño de un local en el área de mariscos de ese mercado, y Rafael Atiencia, comerciante con 30 años en el oficio, coinciden en la cifra. Moreira lo resume con una frase: ahora “el que come pescado es porque tiene plata”. La corvina que llega a Quito proviene sobre todo de El Matal, en Manabí. El informe 8 del Erfen, público el 7 de septiembre de 2026, confirma que varias especies buscan aguas frías y por eso bajó su disponibilidad para la pesca.
Escasean la albacora, la corvina, el picudo y el dorado. La libra de picudo pasó de 4 a 8 dólares, el camotillo subió de 3,50 a 5 dólares y el dorado llegó a 5,50 tras estar entre 3 y 3,50. Los comerciantes del Mercado América también reportan alzas y menor oferta en el robalo, la sierra y el pargo. La albacora es clave porque con ella se prepara el encebollado. José Moreira, vocal de la asociación de vendedores del mercado, sostiene que el alza del picudo, la albacora y el dorado se siente en todo Ecuador, no solo en la capital. El aumento empezó dos o tres meses atrás, calcula Bryan Moreira, y desde entonces llega menos carga para las ferias de los jueves y sábados.
Por tres causas que se combinan: el calentamiento del mar a causa del fenómeno de El Niño, la inseguridad en el mar y el aumento del precio de la gasolina y el diésel. Los pescadores artesanales de la Costa recorren distancias más largas para encontrar especies que se alejaron hacia aguas frías, lo que eleva su gasto en combustible. A eso se suman los asaltos y las extorsiones: varios dejan de salir en sus pangas porque no tienen para pagar las ‘vacunas’, explican Atiencia y Moreira. Al Mercado América, en el centro-norte de Quito, llega la mayor carga de pescado de la capital y desde ahí se distribuye a otros centros de abastos, hoteles, restaurantes y locales de comida. La pesca procede principalmente de Esmeraldas y Manabí.
Las compras de los comerciantes cayeron hasta un 70 %. Bryan Moreira se abastecía con 1 000 libras semanales y ahora llega apenas a 300; Rafael Atiencia bajó de 5 a 3 quintales por semana. Atiencia antes adquiría tres picudos, un pescado de gran tamaño, y hoy solo le alcanza para comprar uno. La caída también se traslada al consumidor final: clientes que compraban 30 libras ahora llevan 10, y las familias que compraban cinco libras se llevan dos o tres. La escasez y el precio explican el cambio en los hábitos de compra.
La Organización Meteorológica Mundial estima una probabilidad cercana al 100 % de que el evento persista hasta febrero de 2027 y prevé que alcance una intensidad muy fuerte hacia finales de 2026. Durante la última semana analizada por el Erfen, la anomalía de la temperatura superficial del mar llegó a 4,1 grados adicionales en la región Niño 1+2 y a 2,5 grados más en Niño 3.4. El Ciifen reportó que entre el 30 de agosto y el 5 de septiembre las anomalías cálidas se intensificaron en el Pacífico Oriental, con 6 grados más frente a Ecuador y Perú. Para la pesca, el Erfen prevé que la macarela y la merluza sigan menos disponibles mientras persista el calentamiento. El camarón pomada puede mantenerse abundante, aunque esa tendencia cambiaría si el calentamiento alcanza valores extremos. El comité también señala que el último trimestre del año será determinante para saber si se consolida una respuesta atmosférica persistente sobre Ecuador.