Ecuador cerró el primer semestre del 2026 con 305 homicidios de niños, niñas y adolescentes, la cifra más alta de su historia en un periodo de medio año. Esta información proviene del Observatorio de Niñez, Adolescencia y Juventud.
El récord de homicidios de menores en Ecuador
A pesar de que entre enero y junio se observó una disminución del 11 % en homicidios de toda la población respecto al mismo periodo del 2025, que terminó como el año más violento, la situación no fue igual para los menores.
En este primer semestre, se registraron cuatro asesinatos más que los 301 reportados en los mismos meses de 2025. Además, hubo 107 más que los 198 registrados en 2024 y 153 más que los 152 del 2023.
Causas de muerte entre menores
Según Francisco Cevallos, investigador del observatorio, “desde 2023, la principal causa de muerte de niños, niñas y adolescentes en el país son los homicidios intencionales”. Esto indica que la niñez y adolescencia ya no son víctimas indirectas, sino objetivos directos de grupos de delincuencia organizada.
Tendencias alarmantes en delincuencia organizada
Cevallos destacó que la vinculación de menores con grupos criminales es una tendencia creciente. El 93,1 % de los homicidios de menores se produjo en la costa del país, una zona con alto nivel de criminalidad y violencia. Esta área es clave para las rutas utilizadas por narcotraficantes para sacar droga hacia Europa y Norteamérica.
Aumento del uso de armas de fuego
El especialista también mencionó que el crecimiento de estos crímenes coincide con un mayor uso de armas de fuego. El 93,1 % de los homicidios de adolescentes entre 12 y 17 años, registrados entre enero y junio, se perpetraron con estas armas. En 2014, los homicidios por arma de fuego representaban el 39 %, mientras que en 2025 alcanzaron el 90,9 %, lo que indica un crecimiento del 1 556 %.
Crisis multidimensional en Ecuador
Cevallos afirmó que estas cifras reflejan no solo una crisis de seguridad, sino también una “crisis de protección multidimensional”. Por lo tanto, los niños, niñas y adolescentes deben ser una prioridad en la atención gubernamental. Las políticas y acciones de seguridad deben complementarse con una agenda social.
Llamado a la acción coordinada
El investigador concluyó que solo mediante una acción articulada y sistemática del Estado, junto con el Gobierno nacional, locales, medios de comunicación, academia, sector privado y comunidades se podrá combatir el fenómeno de vinculación de menores a grupos criminales.
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