Radio Puntual FM Riobamba

La profesión docente

La mayoría de las personas se inclina sobre la necesidad de un cambio educativo, y dentro de este contexto, la reforma integral de la formación inicial y continua de los docentes. Pero es una solución de largo plazo.

El Ecuador necesita un Proyecto Nacional de Formación Inicial y Continua de Profesores –de carácter interdisciplinario– que apunte a reconocer lo bueno y positivo de los docentes y también los problemas –los diagnósticos sobran–, a fin de diseñar y ejecutar nuevas prácticas para formar mejores maestros.

Si no planteamos un esquema integrado de selección de maestros y maestras, con una sólida preparación académica y ética, con mínimos exigibles por entidades certificadoras y evaluaciones independientes, no se superarán los actuales inconvenientes. Los mejores ciudadanos deben ser elegidos para ser profesores.

Ken Robinson y su propuesta

Su mensaje es sencillo: la alternativa frente a sistemas educativos rígidos, burocráticos y demasiado formales es volver a la naturaleza de los niños y sus talentos.

Sir Ken Robinson fue un educador, escritor y conferencista británico reconocido por sus aportes al cambio educativo. Obtuvo un doctorado por la Universidad de Londres, donde investigó la creatividad, la calidad de la enseñanza, la innovación y los recursos humanos. Está considerado el speaker más visto en la historia y uno de los cincuenta pensadores más destacados del mundo, con más de 300 millones de seguidores en las redes sociales.

Ecosistemas creativos

Conocido por sus trabajos académicos en Estados Unidos, Finlandia y la Unión Europea, Ken Robinson abordó en Ecuador el tema de la innovación en el sector educativo. Sus dos obras –“Las escuelas creativas” y “El elemento”– son verdaderos íconos que reflejan su pensamiento considerado revolucionario, para quien “la imaginación es la fuente de todo logro humano”.

Recordemos —dice— que los niños tienen capacidades de aprendizaje; sin embargo, los gobiernos tienden a devaluar esos talentos mediante la estandarización de todo el sistema, al controlar todo, penalizarlo y normalizarlo. El resultado es obvio: la indiferencia y el conformismo. Y así no cambia la educación.

Robinson insiste en “crear ecosistemas creativos que apunten a la innovación”. La educación es una forma de aprender cómo cambia el mundo. Lamentablemente, la escuela sigue igual, muy estructurada, nada flexible.

La escuela y el futuro

¿Saben cuánto tiempo pasan los chicos y chicas frente al televisor, las computadoras y celulares? ¿Qué escuela está preparando para el futuro?

 “La idea de organizar un sistema educativo probablemente es una mala apuesta”, dice Robinson. Y añade: “Tenemos que ser más creativos, más innovadores. Pensar en el ecosistema. Es duro decirlo, pero hemos creado escuelas antagonistas del aprendizaje. La estructura ha matado a la misión de educar”.

Ken Robinson afirma que la escuela actual se parece a una fábrica del XX. Este tipo de educación cumple ciclos, prioriza los resultados y prepara “productos” donde el estudiante es receptor pasivo de información, y en consecuencia el control ha matado al aprendizaje. Estudios recientes confirman la reflexión de Robinson. La información —que no es sinónimo de conocimiento— y la actividad cerebral en este caso son comparables a “ver” la televisión.

La escuela del futuro tiene que reinventarse. Esta reformulación debe articularse con la economía (la producción de conocimientos), con la cultura (el respeto a la diversidad); con la sociedad (la ciudadanía y el ambiente) y con cada persona en particular (su proyecto de vida).

La nueva escuela debe partir de otros parámetros, porque la inteligencia artificial ha llegado, la robótica, la Internet de las cosas y las nuevas profesiones en ciernes: los vigilantes on line, los conductores de drones, los brokers personales y otras.

La inflexión: el “elemento”

Según Robinson, el “elemento” de inflexión –aplicación de estas ideas– es responder con creatividad e innovación a lo que queremos hacer. La educación —la verdadera educación— nace de cada ser y sus talentos pueden y deben convertirse en habilidades. Por eso es urgente recuperar el “elemento” más sensible de la educación: el arte, la música, la filosofía, la danza, el teatro, el dibujo, la oratoria y el juego, por supuesto.

El nuevo “elemento” consiste en abrir espacios para la innovación. Y que los niños recobren la pasión por aprender, porque “si normatizamos la educación, matamos el cambio”. Para ello, Robinson plantea el perfeccionamiento continuo de los profesores y la autoevaluación permanente. Una idea potente del expositor fue: “la nueva estrategia de todos los sistemas educativos es reformular una alfabetización universal, mediante la creatividad y la innovación”.

Docentes destacados

A continuación, menciono los mejores docentes destacados en los últimos años, según una consulta realizada a inteligencia artificial:

Diego Caiza Guevara. Profesor ecuatoriano nominado a “El mejor maestro del mundo” por Fundación Varkey, con 25 años de experiencia y un enfoque en la educación tecnológica y STEAM. Ramón Majé Floriano. Profesor colombiano finalista del Global Teacher Prize 2025, conocido por su innovador proyecto Cafelab y su contribución a la educación sostenible. Eduardo Pérez. Profesor ecuatoriano ganador del Nous de Excelencia Educativa de FIDAL, también nominado a “El mejor maestro del mundo”.

Estos docentes son ejemplos de la excelencia educativa y su compromiso con la mejora continua de la educación a nivel global. Su trabajo inspira a otros educadores y demuestra que la educación puede ser un motor para el desarrollo y la transformación social.

La profesión docente es muy decente. Es urgente el diseño y desarrollo de una nueva política educativa pública, que fortalezca el talento humano, con el apoyo de todas las universidades ecuatorianas que forman profesores en las Facultades de Ciencias de Educación del país. A propósito, ¿qué proyectos académicos ejecuta la Universidad Nacional de Educación (UNAE)?