Radio Puntual FM Riobamba

Los operadores políticos

Ha existido siempre una fauna política que acompaña al poder y maneja los mecanismos para construir la autoridad, inocular miedo, descubrir y marcar a los enemigos. Esa fauna carece de ideología y es taimada. Cuando el poder es derrotado, los más avezados aparecen en las filas de los triunfadores. No se sabe bien si son conversos, sobrevivientes, traidores o vividores.

Vimos hace poco, en el caso de Venezuela, a esos operadores políticos traicionando al dictador para quedarse ellos al mando. Ellos montaron ese engranaje que controlaba el discurso, manejaba la justicia, organizaba los procesos electorales, garantizaba la obediencia militar y agitaba la violencia callejera.

Nosotros vivimos algo muy parecido cuando se derrumbó el correísmo. Varios de los operadores más aviesos aparecieron con el traidor, luego con el sucesor del sucesor y todavía siguen en puestos de mando. Si son los mismos, no puede sorprender a nadie que operen de la misma manera.

Estamos todavía en la etapa de construcción del poder, pero las maniobras son conocidas: discurso político paralelo a la realidad, silencio obstinado sobre las denuncias de corrupción, intimidación a los periodistas y medios de comunicación independientes, cargas judiciales contra los adversarios políticos.

Mientras más audaces y autoritarias son las medidas de los operadores políticos, mayor es el miedo que inducen y el silencio que consiguen de las élites, la academia, los medios y las organizaciones sociales. Se repite la historia. El embajador George Kennan solía decir: el mayor error que un político puede cometer es consentir en comportarse igual que el enemigo al que dice combatir.

Así anda el mundo entero, imponiendo ahora por la derecha los vicios que achacaba a la izquierda: autoritarismo, vocinglería falsa, régimen de propaganda, odio a la libertad de expresión, uso de la justicia como mecanismo de impunidad para los suyos y castigo para los enemigos. La democracia parece rendirse al autoritarismo.